Entre la decisión «voy a enmarcar mi camiseta» y el paquete que nos llega hay unas cuantas decisiones que después ya no se pueden corregir. La más importante llega justo al principio: lavarla o no. Esta guía repasa qué conviene hacer antes, y qué es mejor dejar estar.
Camiseta firmada: por favor, no lavarla
Primero la regla clara: una camiseta firmada no va a la lavadora. Ni en programa delicado ni a mano. Los autógrafos se escriben casi siempre con rotulador, y sus pigmentos quedan sobre la fibra, no dentro. El agua, la fricción y el detergente los disuelven: en el mejor de los casos la firma se aclara de forma perceptible, en el peor se corre hasta quedar en una sombra. Eso no tiene marcha atrás.
Lo mismo vale para pasos aparentemente inofensivos como el vapor, el quitamanchas en spray o aclarar una zona concreta. Si dudas de si una firma está fijada, da por hecho que no lo está.
Camiseta sin firmar: con cuidado, sí
Con una camiseta sin firma la cosa cambia. Nada impide refrescarla antes de enmarcarla: en frío, programa delicado, del revés y sin suavizante. Ojo con el flock y el flex: nombres, números y logos de patrocinador reaccionan mal al calor. Así que nada de secadora y nada de planchar directamente encima.
Con una pieza match worn auténtica, párate a pensar un segundo antes. Las marcas de uso de un partido real forman parte de la historia, y una vez lavadas ya no vuelven.
Marcas de pliegue y arrugas
Una camiseta que ha pasado años doblada en el armario trae marcas. Suele ser menos grave de lo que parece: al tensarla en el marco, los pliegues suaves se estiran solos, y en el montaje la alineamos de todos modos.
Lo que sí puedes hacer: colgarla unos días antes del envío en una percha ancha para que las marcas más duras se asienten solas. Lo que no deberías hacer: pasar la plancha por encima de la firma o del estampado. Si se plancha, que sea del revés, a temperatura baja y dejando un margen amplio alrededor de firma y estampado.
Manchas y olor
Con las manchas antiguas la respuesta honesta es: en piezas firmadas solemos dejarlas tal cual. El riesgo para la firma pesa más que la mejora visual, y en el marco terminado se aprecia mucho menos de lo que uno cree mirando a 30 cm. Una mancha de hierba de un partido real es, de hecho, más prueba que defecto.
Contra el olor a cerrado de un almacenamiento largo suele bastar con colgar la camiseta al aire unos días, en un sitio a la sombra y no al sol.
Almacenamiento hasta la cita
Hasta que la camiseta llegue a nosotros: oscuro, seco y con temperatura estable. El sótano y el desván no son ninguna de las dos cosas. Guarda la pieza en plano o en una percha ancha, y no la dejes semanas en una bolsa de plástico, porque debajo se acumula humedad. Si quieres poner algo entre las capas, usa papel libre de ácido.
Qué necesitamos de ti por adelantado
Antes de enviar nada nos bastan fotos: la camiseta extendida en plano y entera en el encuadre, la firma en primer plano y, si los hay, la carta coleccionable y el certificado de autenticidad. Con eso estimamos formato, diseño y trabajo. Si ya tienes una idea del color del marco o del paspartú, dínoslo directamente; si no, te proponemos algo.
Si dudas de la autenticidad de una firma, antes te ayuda la guía ¿Es auténtico mi autógrafo?
Envío hasta nosotros
Para embalar: dobla la camiseta con holgura, sin comprimirla, y envuélvela en una capa limpia de papel o tela antes de meterla en una caja resistente. Las cartas coleccionables van en su case y acolchadas aparte. En piezas firmadas merece la pena el envío asegurado: el valor es mayor de lo que el paquete aparenta. La vuelta la hacemos nosotros asegurada y en nuestro embalaje especial.
¿No sabes si tu camiseta puede ir al marco tal como está? Mándanos unas fotos – te decimos por adelantado qué se puede hacer y qué es mejor no tocar.